Descripción
Aggie tiene el plan perfecto para vivir sola en su casa del bosque, pero su nuevo compañero de piso tiene otros planes: es un fantasma, no para de hacer ruido y, lo que es peor, ¡le roba todos los calcetines! Lejos de asustarse, Aggie decide aplicar la lógica y redacta una lista estricta de normas: prohibido aparecerse de noche, nada de devorar el queso y, por supuesto, ni hablar de quitarle sus prendas favoritas. Pero los fantasmas no suelen leer las listas de deberes.
Encuadernación: tapa dura
Editorial: Andana
Páginas: 64
